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Cuando el deseo sexual desaparece en la pareja

Puede que estés atravesando una etapa en la que no tienes ganas de sexo como antes, en la que no encuentras el momento de empezar o, incluso, en la que quieres tener deseo pero no basta con ello. O puede que sea tu pareja quien esté atravesando esa etapa.  Este tipo de situaciones pueden ocasionar malestar, culpa y baja autoestima, entre otros sentimientos; y hacen tambalear la relación de pareja.  Quizás ya lo hayas descubierto.

 

 

Si es así te ayudará saber algunas cosas sobre el deseo sexual y lo que puede afectarle.   En cualquier caso, que no llegue la sangre al río ¡Ánimo! Porque el deseo sexual también se entrena y podemos potenciarlo.  No olvides que tu músculo sexual más potente es tu cerebro.

 

 

Sabemos que el deseo sexual es sutil, dinámico, potente, a veces escurridizo, casi siempre anhelado,…; pero ¿de qué se trata realmente? Pues es una emoción, uno de los vértices del triángulo amoroso, la primera fase de la respuesta sexual y un poderoso promotor de la salud física y mental, entre otras cosas. ¿Sabías que por ejemplo, según un estudio reciente, el número de orgasmos correlaciona con la longevidad?

 

 

Hombres y mujeres deseamos de forma bastante diferente.  El deseo del hombre es claramente finalista y necesita ser extinguido con el orgasmo; es un deseo preexcitatorio y sin objeto.  La mujer en cambio tiene al menos dos formas distintas de desear:

 

  • El “deseo fase I” que no tiene objeto.
  • El “deseo fase II” estrechamente relacionado con la intimidad y evocado por estímulos concretos.
  • En el caso del hombre, por motivos educacionales y biológicos, prácticamente todo el deseo es fase I, no siendo los estímulos tan importantes; aunque tampoco dejen de serlo. 
  • En el caso de la mujer el tipo de deseo que predomina, fuera del periodo periovulatorio o de relaciones novedosas, es el deseo fase II; un deseo postexcitatorio.

 

 

La falta de deseo o deseo sexual hipoactivo es el problema sexual más frecuente en mujeres, y el tercero en hombres;  y se caracteriza por ausencia o pobreza de fantasías sexuales y de deseos de actividad sexual, teniendo un adecuado inductor externo (pareja).  En estos casos puede estar motivado por causas hormonales/físicas, psicológicas, farmacológicas o contextuales.  Cuando la falta de deseo se debe a una pareja inadecuada o a una mala relación de pareja, el abordaje del problema es diferente.

 

 

Si quieres conquistar de nuevo el deseo sexual o no llegar a perderlo, te será útil seguir las siguientes estrategias:

 

1.-Cuida tu bienestar físico y psicológico.

 

2.-Conoce tu cuerpo en su totalidad.

 

3.-Habilita tiempo para tu sexualidad.

 

4.-Potencia los inductores internos (sueños eróticos y fantasías mediante lecturas y visualizaciones relacionadas).

 

5.-Aumenta la comunicación sexual con tu pareja.

 

6.-Sal de la rutina.

 

7.-Mejora tu educación sexual.

 

 

Y si con estas pautas no te es suficiente, podemos profundizar en consulta.  ¡Apuesta por tu deseo!

 

 

 

Carmen Pérez

Psicóloga-Sexóloga Clínica.

Terapeuta de Pareja.

 

Imagen de portada: Pinterest. Naked.

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